Delicada pulsera en baño de oro con cadena de cristales rosados engastados en pavé, que abrazan la muñeca con un brillo suave y continuo. Su centro circular enmarca una flor de pétalos en tono rosa, rodeada de diminutas piedras que amplifican su luminosidad. Una pieza de feminidad refinada, pensada para quien lleva la elegancia como segunda piel.
